25 años de los atentados del 11-S, una tragedia que cambió el mundo
Las disputas partidistas ensombrecen el acto de recuerdo a las víctimas del atentado contra las Torres Gemelas de Nueva York, en Estados Unidos, al que Trump no asistirá
Este viernes se cumplen veinticinco años de los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001 contra las Torres Gemelas de Nueva York, una fecha que marcó un antes y un después en la historia reciente del planeta. Pero lejos de la calma, la conmemoración oficial de este año estará muy condicionada por la división y crispación política que vive actualmente el país.
El presidente estadounidense, Donald Trump, ha decidido que no asistirá al acto principal que tendrá lugar en la Zona Cero, el lugar donde se ubicaban las torres, y donde hoy se encuentra el Memorial que recuerda a las víctimas. Tradicionalmente, en este punto se realiza un minuto de silencio a las 8.46 de la mañana, la hora exacta en la que impactó el primer avión.
Trump ha anunciado que no irá a Nueva York y que prefiere encabezar un homenaje alternativo en la sede del Pentágono, en Washington. De esta manera, se convierte en el primer presidente en activo que no asiste al acto, al que solo acudirá el vicepresidente J. D. Vance. La ausencia de Trump tiene que ver con las discrepancias con los organizadores del acto y cuestiones relacionadas con el protocolo.
La tensión política también se hace evidente a nivel local. El exalcalde de la ciudad Rudolph Giuliani, que simbolizó la unidad del país en aquel momento, ha pedido ahora que el actual alcalde de la ciudad, Zohran Mamdani, que es musulmán, no participe en los actos. Giuliani ha cuestionado las posturas políticas de Mamdani y considera que no es la persona indicada para representar a Nueva York en este homenaje.
Todas estas disputas públicas muestran cómo una fecha que hasta ahora había servido como punto de encuentro y unión de todos los líderes políticos para homenajear a las víctimas se ha convertido ahora en un nuevo escenario de confrontación.
¿Qué pasó exactamente el 11 de septiembre de 2001?
Para comprender la importancia de esta fecha hay que remontarse a la mañana de aquel 11 de septiembre. Un grupo terrorista de la red extremista Al Qaeda, liderada por Osama Bin Laden, secuestró cuatro aviones comerciales en los Estados Unidos para utilizarlos como proyectiles dirigidos contra objetivos simbólicos. Bin Laden ideó y financió el ataque desde Afganistán con la voluntad de cuestionar el poder de los Estados Unidos en el mundo.
Dos de los aviones se estrellaron directamente contra las Torres Gemelas del World Trade Center, dos de los rascacielos más altos e icónicos de Nueva York. El primero impactó a las 8.46 y el segundo, unos 17 minutos más tarde (a las 9.03). El impacto y los incendios posteriores provocaron el colapso total de ambos edificios en pocas horas.
Poco después, un tercer avión se estrelló contra el Pentágono, la sede del Departamento de Defensa de los Estados Unidos. El cuarto avión cayó en un campo abierto en Pensilvania antes de llegar a su objetivo (supuestamente el Capitolio o la Casa Blanca) gracias a la resistencia de los propios pasajeros.
Esta tragedia costó la vida a casi tres mil personas. Los atentados se pudieron seguir en directo por las televisiones de todo el mundo, lo que contribuyó a generar un impacto emocional en toda una generación.
Los atentados, además, cambiaron el mundo para siempre. En el ámbito geopolítico, desencadenaron la conocida “guerra contra el terrorismo”, que llevó a los Estados Unidos y a sus aliados a las invasiones militares de Afganistán e Irak. En la vida cotidiana, redefinieron por completo la seguridad internacional: se blindaron los protocolos en los transportes y aeropuertos de todo el planeta y se incrementó de manera drástica la vigilancia gubernamental y el control de fronteras.
¿Cómo te afecta esta noticia?
Aunque estos hechos ocurrieron antes de que muchos adolescentes actuales hubieran nacido, el mundo en el que vivimos hoy es en parte una consecuencia directa de aquellos atentados. La seguridad global se transformó por completo y cambió la forma en que nos desplazamos.
Medidas cotidianas como los controles estrictos en los aeropuertos, la necesidad de quitarse los zapatos o la limitación de líquidos en el equipaje de mano nacieron precisamente para evitar que un ataque como aquel se pudiera repetir.
Además, el 11-S fue el origen de nuevas leyes de vigilancia digital y de la privacidad en internet, así como de grandes conflictos internacionales en Oriente Medio que han marcado la geopolítica de las últimas décadas.
Esta fecha permite entender cómo un solo acontecimiento puede cambiar las reglas de la convivencia mundial y cómo la división o la polarización de una sociedad influyen en la gestión de sus grandes momentos de duelo colectivo.
