¿Qué es el ICE?
La policía migratoria de Estados Unidos ocupa titulares desde hace un año. Te explicamos qué es el ICE y por qué ahora tiene tanta relevancia.
La policía migratoria de Estados Unidos ocupa titulares desde hace un año. Te explicamos qué es el ICE y por qué ahora tiene tanta relevancia.
¿Cómo definirlo?
ICE son las siglas en inglés del Servicio de Inmigración y control de aduanas de Estados Unidos. Ésta es una agencia gubernamental que a su vez forma parte del Departamento de Seguridad Nacional. El ICE fue creado en 2003 y su dirección y financiación depende del gobierno federal. Por tanto, actualmente, es la administración de Donald Trump quien la gestiona.
El objetivo primordial del ICE es hacer cumplir las leyes de inmigración estadounidenses en el interior del país. No están presentes directamente en la frontera, donde actúa otra agencia distinta, sino que los agentes del ICE se despliegan en las ciudades y los pueblos del interior de Estados Unidos.
¿Cómo actúa?
El ICE se dedica a investigar a inmigrantes indocumentados y a llevar a cabo su detención. Si un juez lo autoriza, serán finalmente expulsados del país. Los agentes tienen libertad para detener a quienes consideren sospechosos y, desde hace poco, se contempla que entren dentro de viviendas sin contar con una orden judicial previa.
La persona detenida es o bien puesta en libertad después de un interrogatorio o bien sigue siendo retenida y es enviada a un centro de detención más grande. Desde ahí se decidirá su permanencia o deportación. Aunque lo habitual es que sea un juez quien lo determine, hay casos en los que desde el ICE se puede decidir la deportación de los inmigrantes: cuando no pueden acreditar que hace más de dos años que viven en el país, cuando han sido interceptados cerca de la frontera, y si ya fueron deportados con anterioridad pero han regresado.
Los agentes del ICE sólo pueden detener a ciudadanos con documentación estadounidense si interfieren en su trabajo, y el uso de la fuerza está, en principio, limitado a ocasiones en las que un individuo signifique un peligro potencial para sí mismo u otras personas.
¿Por qué se habla de ellos últimamente?
La actuación del ICE ha sido un tema muy mediático desde el último año, coincidiendo con el actual mandato de Donald Trump. El despliegue de miles de agentes en diferentes ciudades ha ido acompañado de una campaña propagandística a gran escala por parte del gobierno de Trump y de su Secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem.
Los esfuerzos en control migratorio han aumentado mucho durante este tiempo: el ICE ha pasado de tener 10.000 agentes a 22.000, y se le ha aprobado un presupuesto más elevado que a cualquier otra agencia en la historia del país. La forma de actuar también ha cambiado. Antes se centraban en casos de inmigrantes ilegales que habían cometido delitos, pero ahora hacen redadas masivas contra todos aquellos sospechosos de carecer de documentación.
Los despliegues del ICE en las grandes ciudades estadounidenses han generado mucha controversia. Por un lado, la administración Trump publicita los actos del ICE de forma mediática y enfatiza que los detenidos son delincuentes y representan una amenaza para la seguridad nacional. Las ciudades en las que el ICE se ha desplegado de forma más notoria, por otro lado, son administradas por políticos demócratas, muy críticos con las políticas migratorias impulsadas por el gobierno federal.
¿Cuál es la situación actual?
Hay una parte de la población estadounidense muy crítica con la importancia que está recibiendo el ICE, que señala que los agentes actúan saltándose la ley. Las detenciones se han vuelto masivas durante el último año, y se han multiplicado las acusaciones respecto a que son arbitrarias o suponen un abuso de autoridad. Ha crecido el movimiento en protesta a la policía migratoria en grandes ciudades como Los Ángeles o Chicago, y muchos ciudadanos se han organizado en patrullas pacíficas que siguen a los agentes del ICE, intentan obstaculizarlos y hacen sonar silbatos para alertar a los posibles detenidos.
En diciembre se comunicó que habían sido deportadas 605.000 personas y que otras 65.000 estaban en centros de detención. 32 migrantes murieron en estos centros. La situación ha llegado a un punto crítico en Minneapolis, donde durante el último mes han resultado muertas dos personas que protestaban contra el ICE. En ambos casos los asesinatos no parecen nada justificados por parte de los agentes, pero la administración Trump se ha situado de parte de éstos y la tensión en la ciudad ha continuado aumentando.
