¿Por qué fue importante el descubrimiento de la penicilina?
La llegada de la penicilina supuso un antes y un después en la historia de la medicina y de la salud pública. El uso de estos antibióticos ha salvado millones de vidas en todo el mundo y ha contribuido a que las personas tengan una esperanza de vida más larga
¿Qué es la penicilina?
La penicilina es un conjunto de antibióticos producidos a partir de hongos del género Penicillium que se utilizan para tratar diversas infecciones bacterianas, como algunas infecciones respiratorias, auditivas, cutáneas y gingivales. El uso de estos antibióticos ha salvado millones de vidas en todo el mundo y ha contribuido a que las personas tengan una esperanza de vida más larga, es decir, que vivan más años.
Por ejemplo, el uso de la penicilina redujo drásticamente la tasa de mortalidad por neumonía bacteriana durante la Segunda Guerra Mundial. También redujo las muertes causadas por la sífilis, una enfermedad de transmisión sexual que pasó de causar graves complicaciones a disponer de un tratamiento eficaz.
¿Quién la descubrió?
La penicilina es considerada uno de los descubrimientos accidentales más importantes de la historia. Se produjo un poco por casualidad, cuando en 1928 el científico escocés Alexander Fleming investigaba formas de prevenir las infecciones causadas por bacterias del género estafilococo.
Durante el verano, dejó unas 50 muestras para que esta bacteria creciera y se fue de vacaciones. Al volver, observó que una de las muestras se había contaminado con un moho y que, curiosamente, alrededor de este las bacterias no habían crecido.
Intrigado por aquella observación, Fleming hizo crecer el moho por separado en un cultivo puro y descubrió que producía una sustancia capaz de matar varios bacterias causantes de enfermedades. Identificó que el moho pertenecía al género Penicillium y, después de llamarlo durante un tiempo “jugo de moho”, le puso a aquella sustancia el nombre de penicilina.
¿Cuándo se comercializó?
Aunque Alexander Fleming entendió rápidamente la importancia de lo que había descubierto, la penicilina tardó 15 años en convertirse en un medicamento de uso universal.
El inicio de la Segunda Guerra Mundial a partir de 1939 aceleró su investigación. Un grupo de científicos de la Universidad de Oxford (Reino Unido), Ernst Boris Chain, Howard Walter Florey y Norman Heatley desarrolló métodos para aislar, purificar y producir penicilina en cantidades suficientes para su estudio. En esta tarea también colaboraron las llamadas “mujeres de la penicilina”, que purificaban unos 500 litros de cultivo a la semana por un salario irrisorio: dos libras, unos 2 euros y medio.
En mayo de 1940, los investigadores demostraron la eficacia del principio activo en ocho ratones infectados con la bacteria del estreptococo. Solo sobrevivieron los que habían recibido el antibiótico. Tras esta prueba se realizó el primer ensayo en humanos. El primer paciente tratado experimentó una notable mejoría, pero murió cuando se agotaron las reservas de penicilina; en otros pacientes, sin embargo, el tratamiento resultó efectivo.
El estallido de la Segunda Guerra Mundial impulsó la producción a gran escala de la penicilina, que se convirtió en un medicamento esencial para tratar infecciones bacterianas. En reconocimiento a su contribución, Fleming, Chain y Florey recibieron el Premio Nobel de Medicina en 1945.
¿Cómo actúa?
La penicilina actúa como un agente contra las bacterias. Cuando entra en el cuerpo y las detecta, se adhiere a ellas debilitando su pared celular. Sin esta pared celular fuerte, las bacterias quedan debilitadas y, como la presión interna es mayor que la externa, se hinchan y acaban rompiéndose en diferentes partes que son eliminadas por el sistema inmunológico de la persona enferma.
¿Por qué ha sido un descubrimiento tan revolucionario?
La llegada de la penicilina supuso un antes y un después en la historia de la medicina y de la salud pública. Antes de su implementación en el ámbito clínico, una infección bacteriana leve podía llegar a complicarse y causar graves problemas de salud.
Con el tiempo, enfermedades infecciosas como la neumonía, la tuberculosis o la gastroenteritis dejaron de ser una de las principales causas de muerte en Europa. Además, también se amplió su uso para tratar infecciones respiratorias, auditivas, cutáneas o gingivales, y patologías como la difteria.
La penicilina ha curado más enfermedades que cualquier otro medicamento y se estima que, junto con los antibióticos descubiertos posteriormente, la humanidad ha duplicado su esperanza de vida.
¿Qué es la resistencia a la penicilina?
La resistencia bacteriana a los antibióticos es un problema global que amenaza la calidad de vida conseguida desde el descubrimiento de la penicilina. Cuando estos medicamentos se utilizan en situaciones en las que no son realmente necesarios o cuando no se completan los tratamientos, las bacterias pueden sobrevivir y desarrollar mutaciones que las hacen resistentes al medicamento utilizado.
Además, estas bacterias pueden transmitir estas propiedades resistentes a otras bacterias, incluso de diferentes especies. Este es un problema urgente porque las infecciones causadas por bacterias resistentes a los antibióticos son muy difíciles de tratar.
¿Cuál es el futuro de los antibióticos?
La lucha contra la resistencia bacteriana requiere un compromiso conjunto de muchos sectores: gobiernos, profesionales de la salud, científicos y toda la sociedad. La promoción de un uso responsable de los antibióticos y la precisión en los diagnósticos son algunas de las herramientas que pueden ayudarnos a combatirla.
Sin embargo, la investigación sigue siendo un punto esencial para estar alerta ante nuevas amenazas y posibles soluciones.
