29 noviembre 2022
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El arte y el colectivo LGTBIQ+ a lo largo de la historia

Artistas de diferentes movimientos y épocas han retratado al colectivo con miradas muy diferentes sobre la libertad y el amor

Un cuadro es más que la pintura sobre la tela. Es la voluntad del pintor o pintora de retratar algo con la máxima fidelidad posible, siempre pasando por el filtro de su mirada.

El colectivo LGTBIQ+ ha estado presente en muchos cuadros pero cada artista lo ha tratado de una forma diferente, sobre todo dependiendo de la época en que se ha pintado. Hay pinturas del Renacimiento que encarnan la homosexualidad en un cuerpo estilizado y joven. En cambio, algunos cuadros del siglo XIX pueden ridiculizar la diferencia y condenarla a la marginalidad.

Todas las pinturas se crean para transmitir algo: miedo, sufrimiento, frustración, alegría, coraje, satisfacción. Las cinco siguientes han captado el colectivo LGTBIQ+ en diferentes épocas y con una concepción muy diversa sobre el amor y la libertad.

1. ‘San Sebastián’, de Agnolo di Cosimo (1533)

Este cuadro se ha convertido en un icono para el colectivo LGTBIQ+. El artista de Florencia representó a San Sebastián como un joven guapo, elegante y musculoso, un estilo renacentista que rompe con la tendencia pictórica tradicional, que prefería pintar el santo como un hombre maduro.

Bronzino se olvidó intencionadamente de los símbolos religiosos que acompañan a un santo, precisamente para alejarlo de la concepción cristiana, y tampoco quiso darle un aire bélico o salvaje. De hecho, el único elemento de guerra que aparece en el cuadro son unas flechas, pero San Sebastián las sujeta con sensualidad, y la capa suave de color rosa acaba de darle el toque final de erotismo.

2. ‘El maricón de la tía Gila’, de Francisco de Goya (1814)

El artista aragonés quiso plasmar la variedad de cuerpos y de identidades sexuales y de género que existen, siguiendo la estética de algunos de sus cuadros, que retrataban la parte más grotesca de la sociedad.

En un dibujo hecho con tinta, Goya dibujó un hombre vestido con harapos, una melena despeinada y una gran barriga, la representación de las personas «extrañas». Eso sí, lo hizo desde una perspectiva del siglo XIX, cuando se menospreciaba y se marginaba a estas personas.

3. Colección ‘Ladies and Gentlemen’, de Andy Warhol (1975)

Artista de referencia del pop art, Warhol dibujó 14 modelos afroamericanas y latinas transgénero en sus inconfundibles cuadros. Son pinturas que intentan retratar las facciones de las chicas, pero que van un paso más allá y juegan con colores y trazos de pincel muy diferentes.

Esta mezcla de delicadeza y transgresión hace que la colección sea única y extraña al mismo tiempo, porque muestra una parte de la sociedad que en la época de Warhol quedaba marginada. Eran la parte queer de la sociedad.

4. ‘A friend of Dorothy 1943’, de David McDermott y Peter McGough (1986)

Una pintura que retrata la represión histórica que han sufrido personas LGTBIQ+ y, al mismo tiempo, la capacidad de superación que mostraron para hacer frente a la adversidad. McDermott y McGough escribieron sobre un fondo amarillo, símbolo del miedo, todos los insultos que se atribuían al colectivo durante la primera mitad del siglo XX: fairy [mariquita], fag [marica], queer [extraño]…

No obstante, en la parte superior del cuadro, escrita en rojo, el color del amor, hay una palabra que destaca por encima de todas las otras: Mary. Era uno de los códigos que usaba el colectivo LGTBIQ+ para identificarse en una época oscura y de aislamiento. El título de la obra [Un amigo de Dorothy], era una manera habitual de referirse a las personas LGTBIQ+.

5. ‘La Revolución’, de Fabián Cháirez (2019)

El artista mexicano desafió el gran mito del nacionalismo mexicano: Emiliano Zapata, líder de la revolución de 1910. Cháirez lo pintó desnudo, vestido únicamente con un sombrero rosa y unos zapatos de talón, y encima de un caballo para reivindicar una masculinidad diferente a la hegemónica (es decir, la de un hombre serio, fuerte y viril).

La exposición del cuadro en el Palacio de Bellas Artes de la Ciudad de México generó un gran debate, e incluso se produjeron agresiones contra personas del colectivo LGTBIQ+. Por ese motivo, muchos artistas se solidarizaron con Cháirez y crearon su propia versión de un Zapata LGTBIQ+ con el hashtag #ZapataGay.

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