15 abril 2024
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15 abril 2024

El hambre en el mundo registra un ligero retroceso pero todavía no llega a niveles pre-pandemia

Acción contra el hambre se ha fijado como retos reducir la desnutrición infantil, ampliar los sistemas de protección social y disminuir el impacto que causa la violencia en el hambre aguda

Tras un aumento significativo en 2020 y 2021, el crecimiento del hambre en el mundo durante 2022 se ha frenado. Así se desprende del informe El Estado de la Seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo publicado por Naciones Unidas. Según este informe, la cifra de personas que sufren hambre en el mundo es de 783 millones.

«Los datos que ha publicado Naciones Unidas son buenos», declara Olivier Longué, director general de Acción contra el Hambre, «porque, respecto a 2022, hay 45 millones menos de personas -el equivalente a la población de España- que han dejado de sufrir por el hambre. Es una buena noticia que ojalá se convierta en una tendencia», añade.

Las nuevas cifras del hambre en el mundo muestran una gran disparidad entre regiones. Si bien se han registrado progresos en América Latina (del 6,4 al 5,8% de la población) y Asia (del 8,8 al 8,5% de la población), otras regiones como África o el sudeste asiático ven empeorar su situación.

«Desde Acción contra el Hambre vemos que, en América Latina, la mejora se confirma, mientras que en África estamos viviendo una situación preocupante, sobre todo en la desnutrición aguda severa infantil de menores de cinco años y que repercute en su desarrollo emocional, físico e intelectual. Allí seguimos viendo cifras de 45 millones de niños y niñas desnutridos de forma severa», explica Longué. El sudeste asiático, donde ha pasado del 10,2 al 10,8 de la población y el Caribe, del 14,7 al 16,3, han sido las otras dos regiones del mundo donde ha aumentado el hambre.

En los últimos años, la covid y la guerra de Ucrania han impedido conseguir las metas establecidas en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) para 2030. Y es que a raíz de la pandemia y la guerra, el hambre se ha incrementado en el mundo. Por eso, ahora la organización Acción contra el Hambre se ha fijado como objetivo recuperar los niveles de nutrición pre-pandemia.    

Difícil acceso a dietas saludables

El informe de Naciones Unidas también señala que el coste de las dietas saludables es tan elevado que más de 3.000 millones de personas no tienen acceso a ellas. Se trata de un 42% de la humanidad, una cifra que ha ido en aumento desde 2019.

Según explica el director general de Acción contra el Hambre, “en España, donde trabajamos en todo el territorio, vemos también cómo el hambre tiene una faceta diferente que nosotros conocemos de primera mano. Aquí vemos que las familias tienen cada vez más difícil la posibilidad de acceder a una alimentación saludable y equilibrada para que sus niños tengan un crecimiento normal; y eso afecta a su desarrollo, su salud, su energía, su capacidad de tener una vida normal, de estudiar, aprender, jugar”, explica.

La organización trabaja desde 2013 en España para favorecer la inclusión sociolaboral de las personas en riesgo de exclusión generando oportunidades a través de acciones de emprendimiento y empleabilidad.

El hambre y los conflictos

Más del 85% de las personas que sufren hambre en el mundo en su fase más severa viven en países afectados por conflictos e inseguridad. A principios de 2023, en todo el mundo había al menos 110 conflictos armados activos en los que participaban fuerzas armadas nacionales y/o grupos armados no estatales.

Reducir el impacto que los conflictos tienen en la seguridad alimentaria puede contribuir a una paz sostenible. En el informe de Acción contra el Hambre titulado No importa quién esté luchando, el hambre siempre gana, la organización humanitaria analiza pruebas de múltiples conflictos en todo el mundo para identificar las conexiones entre conflictos y hambre.

Las perturbaciones económicas y los fenómenos meteorológicos extremos son los otros factores más importantes por detrás del conflicto y la violencia que causan hambre. La subida de precios de alimentos, provocada por el aumento de costes para su producción (carburantes, fertilizantes o alimentación animal, entre otros) es también, en gran medida, consecuencia del conflicto bélico en Ucrania. El conflicto también es un acelerador de la degradación ambiental y agrava las consecuencias de los fenómenos meteorológicos extremos.

El juego del hambre

Detrás de estas cifras, hay cientos de millones de historias, de personas que cada día tienen que tomar decisiones para enfrentarse al hambre. Para comprender mejor lo que esto significa, Acción contra el Hambre ha lanzado El Juego del Hambre, una experiencia inmersiva que permite seguir los pasos de una niña de 12 años llamada Nanou, cuya familia se enfrenta a desastres climáticos, desplazamiento e inseguridad alimentaria.

Mediante imágenes en 360°, cuestionarios y relatos, El Juego del Hambre anima a los participantes a tomar una serie de decisiones difíciles y experimentar cómo es la vida cuando la comida y los medios de vida escasean.

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