25 septiembre 2022
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Elvis sigue más vivo que nunca

El ‘biopic’ dirigido por Baz Luhrmann recupera la figura del Rey del Rock cuando se cumplen 45 años de su muerte

Una de las frases más repetidas en el mundo de la música es: “el rock and roll no morirá nunca”. El éxito internacional en taquilla de Elvis, la película biográfica del cantante Elvis Presley (1935-1977) dirigida por el prestigioso director de cine Baz Luhrmann, es una demostración más de la popularidad de este género musical. 

El 16 de agosto de 2022 se cumplen 45 años del fallecimiento de Elvis Presley, que pasó a la historia como el solista que más discos ha vendido y el primero que desató el fenómeno fan en el mundo del espectáculo. A día de hoy, Elvis continúa siendo uno de los iconos culturales más importantes e influyentes del siglo XX. 

De la contracultura a la música de masas

Elvis Aaron Presley nació el 8 de enero de 1935 en la localidad de Tupelo (Mississippi), en el seno de una familia muy humilde. Animado por su profesora de música del colegio,  con solo 10 años participó en un concurso de talentos y a los pocos meses empezó a aprender a tocar la guitarra.

Con 13 años, Elvis y su familia se trasladaron a la ciudad de Memphis (Tennessee), un hecho que acabaría siendo clave en su desarrollo musical. Allí entró en contacto con la música blues y rhythm and blues, con artistas mayoritariamente afroamericanos, de quienes adoptó parte de su estética y en los que se inspiró musicalmente.

En 1955, Elvis conoció al representante de artistas Tom ‘el Coronel’ Parker, quien le consiguió las primeras apariciones en la radio e hizo que aumentara su popularidad. Parker también cerró un contrato con la discográfica RCA (una de las más importantes de Estados Unidos) y se convirtió en el manager del Rey durante el resto de su carrera.

La explosión de Elvis como artista llegó en 1956, con las primeras apariciones en televisión: sus interpretaciones llenas de energía y su magnética e innovadora forma de mover las caderas lo convirtieron en una figura tan popular como controvertida para los valores tradicionales de la época.

Ese mismo año, el artista lanzó su primer éxito: Heartbreak Hotel, cuyo single vendió 300.000 ejemplares en tan solo tres semanas, consiguiendo así su primer Disco de Oro y dando origen a la elvismanía.

Una amenaza a los valores tradicionales

Elvis redefinió la música pop del momento, mezclando elementos del country y el bluegrass más clásico con las nuevas corrientes del gospel y el rhythm and blues. Estuvo muy influenciado por artistas como Sister Rosetta Tharpe, Little Richard, Jimmie Rodgers o Dean Martin.

Su estilo se caracterizaba por una voz vigorosa, unas letras sencillas a la vez que pegajosas, una dicción sugerente y una presencia escénica marcadamente erótica que conectó con un público muy joven y con ganas de romper con la moral conservadora de los años 1950 y 1960. 

El enorme éxito de temas como Heartbreak Hotel, Hound Dog o Don’t be cruel, sumado a sus constantes apariciones en televisión, convirtieron en tendencia su manera de vestir y actuar. De esta manera, Elvis popularizó un nuevo estilo musical que fue bautizado como rock and roll y que marcó un antes y un después en la cultura de masas.

El ascenso al estrellato de Elvis molestó al sector más conservador de la política y los medios de comunicación, que iniciaron una campaña contra el Rey del Rock porque consideraban que incitaba a los jóvenes a rebelarse y tener sexo. Según estos sectores, la música de Presley constituía una amenaza para la moral y el orden social.

Las Vegas y la caída del mito

En 1958, cuando tenía 22 años, Elvis se vio obligado a cumplir con el servicio militar. Estuvo destinado en Alemania durante casi dos años, pero volvió a lo grande con el álbum Elvis Is Back! (1960), con el que el artista quiso evolucionar en su sonido y apostar por un pop vocal más sofisticado, en un intento por acercarse a una audiencia más adulta. 

En los años posteriores al ejército, Elvis centró su actividad en el mundo del cine, donde combinó su faceta de actor con la de intérprete de bandas sonoras. Sin embargo, la baja calidad de las producciones que protagonizó hicieron que su prestigio como artista cayera.

La aparición de nuevas tendencias musicales como The Beatles o los Rolling Stones también restaron popularidad al Rey del Rock, que se vio obligado a reconducir su carrera como artista y adoptar un nuevo papel de crooner: un tipo de intérprete masculino que canta con una voz suave y sinuosa, como Frank Sinatra o Michael Bublé.

Gracias a este giro artístico, consiguió un importante contrato con el Hotel Internacional de Las Vegas para realizar una serie de conciertos exclusivos. Allí popularizó canciones como Suspicious Minds, In the Ghetto o If I Can Dream y batió todos los récords: generó más de 1,5 millones de dólares durante los 636 conciertos que realizó a lo largo de 7 años. 

Su retorno a los escenarios fue tan sonado que en 1973 protagonizó el primer concierto transmitido vía satélite alrededor del mundo: el espectáculo Aloha from Hawaii fue visto simultáneamente por unos 1.500 millones de personas. 

No obstante, aunque estaba en su mejor momento profesional, su vida personal empezó a desmoronarse. El cantante era un consumidor habitual de drogas y medicamentos que le provocaron un rápido deterioro físico. Elvis falleció la noche del 16 de agosto de 1977, cuando solo tenía 42 años, por un problema cardíaco relacionado con las drogas.
A pesar de este final inesperado, Elvis Presley ha pasado a la historia como uno de los artistas con mayor éxito comercial de la historia. Se han vendido entre 500 y 600 millones de sus discos e, incluso a día de hoy, su música sigue generando grandes ingresos por derechos musicales y audiovisuales. Y es que el rock and roll no muere nunca.

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