15 abril 2024
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15 abril 2024

¿Puede la inteligencia artificial escribir un libro?

La aparición de herramientas como ChatGPT alimenta el debate sobre la calidad y la autoría de los textos escritos por máquinas 

La inteligencia artificial (IA) ha dejado de ser la protagonista de películas de ciencia ficción y se ha convertido en un elemento más de nuestro día a día. La irrupción de herramientas como ChatGPT, Dall-E o IA Midjourney ha aumentado el interés por esta tecnología, capaz de imitar la inteligencia humana para realizar ciertas tareas.

Aunque la IA es especialmente relevante en el ámbito científico, cada vez hay más personas que utilizan esta tecnología en el campo artístico. También en la literatura, donde estas herramientas se utilizan para crear obras literarias, como novelas o poemas, sin necesidad de que haya un escritor o escritora detrás.

Para una inteligencia artificial es relativamente sencillo escribir una historia de principio a fin. Solo es necesario darle unas indicaciones concretas: el tema de la obra, qué estilo debe seguir o cuántas palabras queremos que tenga. Ilustrar el texto con dibujos también será tarea fácil para estas herramientas. 

Esta situación ha abierto un debate sobre la calidad y el valor de los textos producidos por máquinas, así como sobre la autoría de las obras. ¿Podrá un libro escrito por ChatGPT ganar un Nobel de Literatura? ¿Tendrá la suficiente calidad literaria? ¿A quién corresponde la autoría de la obra: a la máquina o a la persona que le da instrucciones?

ChatGPT y Dall-E, el combo literario

Una de las herramientas de IA más utilizadas a la hora de redactar textos es ChatGPT, un sistema entrenado para realizar tareas relacionadas con el lenguaje, generando discursos similares a cómo hablan y escriben los humanos. La máquina ha sido desarrollada por Open AI, una compañía dedicada al desarrollo de inteligencia artificial fundada por Elon Musk.

La herramienta está entrenada con más de 175 millones de parámetros, es decir, millones de datos que le permiten aprender automáticamente cómo funciona el lenguaje humano. Con esta información, la máquina es capaz de incorporar vocabulario y combinar reglas gramaticales, pudiendo crear textos que parecen escritos por personas reales. 

Para acompañar los textos con dibujos, también existen programas como Dall-E, un sistema de inteligencia artificial que crea imágenes a partir de descripciones textuales. Esta herramienta también ha sido desarrollada por Open AI y está en funcionamiento desde 2021.

Dall-E está entrenada mediante una enorme biblioteca de obras de arte y fotografías. Según el texto que le proporcionamos, la máquina es capaz de combinar conceptos, estilos y atributos diferentes para cada imagen.

Literatura escrita e ilustrada por IA

La facilidad a la hora de utilizar este tipo de herramientas ha hecho que cada vez haya más obras literarias escritas por una máquina y disponibles en el mercado. En febrero de 2023 había más de 200 libros electrónicos en Amazon que incluían a ChatGPT como autor o coautor, según una información de Reuters.

Muchos de estos libros son manuales de inteligencia artificial donde los propios programas se encargan de explicar cómo deben ser utilizados. Es el caso de libros como ChatGPT for Nonfiction Authors [ChatGPT para autores de no ficción], escrito por Hassan Osman y ChatGPT, donde se explica cómo utilizar ChatGPT para escribir libros.

Otro de los géneros literarios donde triunfa la inteligencia artificial son los cuentos infantiles. Es el caso de Alice and Sparkle, un libro infantil publicado por Ammaar Reshi: el escritor tardó tan solo 48 horas en tener el cuento listo, utilizó ChatGPT para escribir la historia y MidJourney para las ilustraciones.

Este nuevo escenario favorece la aparición de nuevas herramientas para la creación literaria. Es el caso de Tiny Storie, una aplicación que utiliza la inteligencia artificial para crear audio cuentos infantiles personalizados de manera rápida y sencilla. Rellenando cuatro campos de información (personaje, nombre del personaje, tema del cuento y reflexión final), la máquina crea una historia de unas 200-250 palabras.

Existen otros ejemplos como Sudowrite, un programa capaz de escribir una historia desde cero, continuar una trama que está sin acabar o generar descripciones detalladas. También puede resumir párrafos o hacerlos más extensos. Este tipo de aplicaciones pueden ser muy útiles para lidiar con el bloqueo de los escritores cuando no encuentran inspiración. 

Aunque parezca una tecnología muy novedosa, la gran mayoría de editores de texto e incluso aplicaciones como WhatsApp hace tiempo que incorporan funciones de inteligencia artificial, como el texto predictivo para escribir más rápido o el corrector de faltas de ortografía.

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Este artículo forma parte de una secuencia didáctica con actividades y tutorización periodística.

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