16 junio 2024
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16 junio 2024

¿Qué es la ‘Formación y orientación personal y profesional’ en Bachillerato?

Esta materia ayuda y acompaña a los estudiantes para que puedan elegir mejor su itinerario académico y profesional

Al llegar al Bachillerato llega el momento de tomar decisiones: ¿seguir estudiando o entrar en el mercado laboral? Y si tienes claro que quieres estudiar, ¿cuál es la mejor opción para ti? Estas y otras muchas dudas aparecen en este momento tan importante en la vida de los adolescentes, por lo que contar con apoyo, asesoramiento y acompañamiento es básico.

La Formación y orientación personal y profesional es una materia optativa dirigida a estudiantes de Bachillerato para orientarles en su futuro académico y profesional. El objetivo es facilitar el autoconocimiento del alumnado para ajustar las expectativas sobre su itinerario formativo. También pone al alcance de los jóvenes las herramientas y recursos necesarios para que puedan tomar decisiones de forma razonada y responsable sobre su futuro profesional.    

En Cataluña, un 17,1% de estudiantes abandonan la educación secundaria, un dato que indica lo relevante que puede ser contar con una orientación académica y profesional de calidad.

Por otro lado, un informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) demuestra que casi la mitad de los adolescentes españoles aspiran a tan solo 10 profesiones, la mayoría de las cuales corren el riesgo de ser automatizadas o desaparecer en el futuro. A esto hay que añadir que las aspiraciones profesionales de los jóvenes a menudo son poco realistas y están condicionadas por su contexto social. Conocer otras opciones puede abrirles otros caminos y, para ello, de nuevo la orientación personal y profesional es clave.

La orientación en Bachillerato es “fundamental”

Tal y como explica la directora del Área de Proyectos Educativos y Orientación de DEP Institut, Gemma Latorre, la orientación en Bachillerato es “fundamental”. “El alumnado que cursa Bachillerato ya ha hecho una primera elección al finalizar la ESO, pero ésta sólo ha sido una elección inicial”, explica. Durante este curso de transición deberán tomar otras muchas decisiones en relación a su proyecto de vida y profesional.

Latorre pone como ejemplo la elección del Trabajo de Investigación: escoger un tema u otro ya puede dar una pista sobre el ámbito formativo de preferencia del alumno. Así, este trabajo se convierte en “una oportunidad para conocer a profesionales del sector, explorar salidas profesionales, etc. Y, además, profundizar en el proceso de autoconocimiento, descubriendo habilidades y competencias personales”, explica la experta de DEP Institut.

Otra cuestión importante durante el Bachillerato es que los jóvenes puedan explorar distintos itinerarios formativos y la oferta formativa existente. Según Latorre, este es el momento de hacerse preguntas: “¿Quiero cursar un grado universitario o un Ciclo Formativo de Grado Superior? ¿Cuál elegir entre toda la oferta formativa? ¿Cuáles son los requisitos de acceso? Notas de corte, revisión de las tablas de ponderación…

Todos estos aspectos requieren de una información adecuada. “Una vez conseguimos esta información, habrá que valorarla de forma tranquila, dedicándole tiempo y teniendo en cuenta tanto el aspecto personal (el autoconocimiento) como la proyección profesional (el mundo del trabajo)”, señala la directora de DEP Institut.

El valor de la orientación profesional

La orientación y la exploración del mundo laboral en la adolescencia es importante para conseguir un futuro profesional exitoso. Según el informe de la OCDE, los adolescentes que han participado en actividades de orientación profesional en los institutos obtienen mejores resultados en sus carreras laborales cuando son mayores.

En este sentido, la organización ha identificado seis actividades que influyen positivamente en los estudiantes, entre ellas: actividades de autoconocimiento y reflexión profesional, charlas de profesionales o ferias de empleo, visitas a empresas y actividades para adquirir habilidades para solicitar un empleo. Aun así, en España, menos del 10% de los estudiantes de 15 años han realizado tres de estas actividades clave para indagar sobre el mercado laboral.

En ese sentido, la orientación académica y profesional es más importante que nunca, teniendo en cuenta aspectos como el amplísimo abanico de itinerarios formativos existentes, los prejuicios o desconocimiento que rodean algunos estudios o los cambios acelerados en el mundo del trabajo, etc.

“Los datos nos dicen que el alumnado que recibe orientación no sólo registra un menor grado de abandono escolar prematuro, sino que mejora sus resultados académicos y sus futuras condiciones sociolaborales son mejores”, concluye Latorre.

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