¿Qué fue la destrucción de Pompeya?
Te explicamos cómo esta ciudad del Imperio Romano quedó enterrada bajo las cenizas tras la erupción del volcán Vesubio en el año 79 d.C.
¿Qué era Pompeya?
Pompeya era una ciudad del Imperio romano situada cerca del volcán Vesubio, en el sur de la actual Italia. Era una ciudad próspera, con una vida urbana muy desarrollada: tenía comercio, edificios públicos, termas, templos… Además, estaba habitada por miles de personas.
¿Qué ocurrió en el año 79 d.C.?
En agosto del año 79 d.C., el volcán Vesubio entró en erupción. La explosión expulsó una enorme cantidad de cenizas, gases y piedra volcánica que cubrieron rápidamente Pompeya y otras ciudades cercanas, como Herculano. Esto ocurrió de forma tan repentina que la población tuvo muy poco tiempo para reaccionar.
¿Cómo afectó la erupción a la ciudad?
Se estima que cerca de 2.000 personas murieron en Pompeya durante la erupción. A medida que esta avanzaba, la capa de material volcánico se fue acumulando hasta alcanzar varios metros de altura, lo que provocó que la ciudad quedara completamente sepultada.
Esta situación, aunque fue una tragedia para sus habitantes, permitió que siglos después se conservaran de forma excepcional casas y otros objetos cotidianos que estos ciudadanos del Imperio utilizaban antes del accidente.
¿Cómo era la ciudad antes?
Antes de la erupción, Pompeya era una ciudad con mucha actividad. Sus habitantes vivían del comercio, la agricultura y la artesanía, y tenían calles organizadas, mercados, teatros, baños públicos… Era una ciudad romana muy desarrollada y con una gran vida social y económica.
¿Cómo se conserva?
Pompeya se conserva hoy como uno de los yacimientos arqueológicos más importantes del mundo gracias al trabajo de numerosos arqueólogos que han excavado la ciudad durante siglos. Las primeras excavaciones comenzaron en el siglo XVIII, cuando se descubrió que la ciudad había quedado enterrada bajo capas de ceniza volcánica.
Desde entonces, los expertos han ido retirando cuidadosamente este material para sacar a la luz calles, edificios, pinturas, mosaicos y objetos que quedaron protegidos por la ceniza durante casi dos mil años.
Uno de los hallazgos más llamativos son los moldes de yeso, que se obtienen al rellenar los huecos que dejaron los cuerpos humanos en la ceniza solidificada. Gracias a esta técnica, se pueden conocer las posiciones y gestos de las personas que fallecieron en el momento de la erupción.
¿Por qué es tan importante?
Pompeya es el único yacimiento arqueológico del mundo que ofrece una visión completa de una antigua ciudad romana. A diferencia de otras ciudades antiguas, no fue destruida poco a poco, sino conservada casi de golpe gracias a la ceniza volcánica. Esto ha permitido a los historiadores conocer cómo era la vida de la ciudad con mucho detalle.
¿Se puede visitar?
Pompeya se puede visitar perfectamente en la actualidad. De hecho, sus ruinas son uno de los sitios arqueológicos más famosos y visitados del mundo. El yacimiento se encuentra en Campania, al sur de Italia, muy cerca de Nápoles y de la Costa Amalfitana. Durante la visita, se pueden ver las calzadas antiguas, el Foro (centro de la vida política y económica), algunas casas romanas (como la Casa del Fauno, una de las residencias más grandes de la ciudad), las termas, el anfiteatro y los moldes de yeso de las víctimas, entre otros.
