¿Qué es un eclipse?
Los eclipses son fenómenos astronómicos que ocurren cada cierto tiempo. Te explicamos qué son, los diferentes tipos y por qué pasan
¿Qué es un eclipse?
Un eclipse es un fenómeno astronómico que ocurre cuando un cuerpo celeste se interpone en el camino de la luz de otro. Es decir, es cuando un planeta o la Luna bloquea total o parcialmente la luz que recibe otro cuerpo.
En la Tierra, los eclipses más conocidos son los que afectan al Sol y a la Luna. Pueden parecer raros, pero forman parte del movimiento natural de la Tierra, la Luna y el Sol alrededor del espacio.
No suceden todos los meses porque la órbita de la Luna está ligeramente inclinada respecto a la de la Tierra, aproximadamente cinco grados. Solo cuando los tres astros se alinean casi perfectamente se produce este fenómeno.
¿Qué tipos de eclipse hay?
Existen dos tipos principales de eclipse: solar y lunar. El eclipse solar ocurre cuando la Luna se sitúa entre la Tierra y el Sol y bloquea su luz. Se puede ver total o parcialmente cubierto, dependiendo de la zona del planeta. El eclipse lunar, en cambio, se produce cuando la Tierra se coloca entre el Sol y la Luna. En este caso, es la sombra de la Tierra la que oscurece la Luna.
Según lo que cubran, pueden ser totales o parciales. Son totales cuando el astro queda completamente cubierto, y parciales cuando sólo se tapa una parte. En el caso de los eclipses solares, pueden darse de forma anular, es decir, cuando la Luna no cubre todo el Sol y se forma un “anillo de fuego” alrededor del satélite.
¿Por qué a veces la Luna se vuelve roja?
Durante un eclipse lunar total, la Luna no desaparece por completo. En lugar de volverse negra, coge un tono rojizo o anaranjado. De este suceso viene el nombre de “luna de sangre”.
Este color se debe a un fenómeno llamado dispersión de la luz. Cuando la luz del Sol atraviesa la atmósfera de la Tierra, los colores azul y violeta se dispersan más fácilmente. En cambio, los tonos rojizos atraviesan mejor la atmósfera y son los que acaban por iluminar la Luna.
Se trata del mismo efecto que hace que el cielo se vea rojizo al amanecer o al atardecer. Durante el eclipse, la luz rojiza se proyecta sobre el satélite y le da ese color tan llamativo.
¿Desde dónde se pueden ver?
El lugar en el que se puede observar un eclipse depende del tipo y de la posición de la Tierra, la Luna y el Sol en el momento que ocurre.
En el caso de un eclipse lunar, se puede observar desde cualquier parte del planeta siempre y cuando sea de noche. Pasa lo contrario con un eclipse solar, ya que el papel fundamental del Sol hace necesario que sea de día, y solo son visibles desde una franja concreta. Hay lugares en los que puede no verse en absoluto. Además, hay que tener en cuenta otros factores como la meteorología: si está nublado, no se podría apreciar igual el eclipse en cualquiera de los casos.
Si aún así queremos verlo, existen diferentes portales en Internet que nos permiten ver los eclipses en tiempo real y desde cualquier parte del mundo. Estas retransmisiones nos dan la oportunidad de presenciar este fenómeno aunque no sea visible en nuestro cielo y mediante tecnología astronómica avanzada.
¿Son peligrosos para los ojos?
Los eclipses lunares no son peligrosos. Se pueden observar a simple vista y sin protección, ya que lo que se ve en ese momento es simplemente la sombra de la Tierra proyectada sobre la Luna.
En el caso de los eclipses solares, sí pueden serlo si se miran directamente sin la protección correcta. Aunque el Sol esté parcialmente cubierto, su luz sigue siendo intensa y puede dañar la retina o provocar lesiones permanentes en los ojos. Por eso, es imprescindible usar gafas especiales para eclipses. No sirven gafas de sol normales o cristales ahumados, ya que no protegen adecuadamente. También se puede seguir la retransmisión de algún portal en Internet o medios.
En cualquier caso, tener la oportunidad de presenciar un eclipse es algo único que nos hace recordar que formamos parte de un universo en constante movimiento y con fenómenos tan espectaculares como un eclipse.
