¿Por qué amar no es igual de fácil en todos los países del mundo?
Un repaso a algunos de los países que criminalizan la homosexualidad y las relaciones sexuales extramatrimoniales
¿Se puede amar con la misma libertad en todos los países del mundo?
Amar, convivir o formar una pareja no tiene el mismo significado ni las mismas consecuencias legales en todos los países. Mientras que en algunos lugares las leyes protegen la diversidad afectiva y sexual, en otros las relaciones personales están reguladas de forma muy estricta por normas morales, religiosas o políticas.
De los 193 Estados miembros de la ONU, 64 todavía penalizan por ley las relaciones homosexuales, y siete las castigan con la pena de muerte. Esto significa que millones de personas viven en lugares donde su forma de amar no solo no está protegida, sino que incluso puede ser castigada legalmente.
Estas diferencias muestran un fuerte contraste global: al mismo tiempo que algunos países amplían derechos y libertades, otros mantienen o incluso endurecen leyes que controlan la vida privada de las personas. El resultado es un mapa mundial muy desigual en lo que respecta al derecho a amar.
¿En qué países tener relaciones con alguien del mismo sexo está prohibido por ley?
La homosexualidad sigue siendo ilegal en numerosos países, especialmente en algunas regiones de África, Oriente Medio y Asia. En estos estados, mantener una relación con una persona del mismo sexo puede suponer multas, penas de cárcel o castigos físicos.
En los casos más extremos, siete países contemplan la pena de muerte por mantener relaciones homosexuales. Entre ellos se encuentran lugares como Irán, Arabia Saudí o Yemen, donde estas leyes suelen basarse en interpretaciones muy estrictas de la religión.
En algunos países todavía se siguen aprobando nuevas leyes que atentan contra los derechos fundamentales y las libertades de las personas que pertenecen al colectivo LGTBIQ+. En Uganda, por ejemplo, en 2023 el gobierno aprobó la Ley Contra la Homosexualidad, en la que se tipificaba como delito las relaciones sexuales consentidas entre personas adultas del mismo sexo y se mantenía la pena de muerte para los casos de “homosexualidad con agravantes”, como tener relaciones homosexuales con alguien menor de 18 años o infectar a una pareja sexual con una enfermedad crónica como el sida.
¿Por qué en algunos países el sexo fuera del matrimonio es un delito?
Las restricciones al amor no solo afectan a las personas homosexuales. En algunos países, las relaciones sexuales fuera del matrimonio también están prohibidas, tanto para parejas heterosexuales como homosexuales.
Las prohibiciones del sexo extramarital, aunque puedan parecer prácticas antiguas, se siguen dando en la actualidad. En Indonesia, este 2026 ha entrado en vigor un nuevo código penal que castiga con hasta un año de prisión el sexo entre dos personas que no estén casadas.
Otros países como Qatar, Afganistán, Egipto o Bangladesh, entre otros, también penalizan con cárcel e incluso con castigos físicos (lapidación, latigazos…) el sexo fuera del matrimonio.
¿Qué pasa cuando las leyes castigan el amor?
Garantizar el derecho a amar libremente es una cuestión fundamental de derechos humanos e igualdad. Por eso, cuando un país decide regular a quién se puede amar o cómo deben ser las relaciones personales, las consecuencias van más allá de las sanciones legales. Estas acciones refuerzan discursos de odio y dificultan el acceso a derechos básicos, como la protección policial, la atención sanitaria o la libertad de expresión.
Casos como el de Uganda o Indonesia evidencian que aún estamos lejos de un mundo donde todas las personas puedan mantener relaciones sentimentales y sexuales con quien les apetezca, sin importar el país, la religión o la orientación sexual.
