La moda emergente se exhibe en el Cruïlla
Estudiantes de diseño de cinco escuelas de Barcelona presentan sus creaciones en un desfile abierto al público gracias a la colaboración entre el Festival y 080 Barcelona Fashion
¿Te imaginas acabar tus estudios de moda y diseño y presentar tu colección de Trabajo Final de Grado en un desfile de moda profesional? El pasado 10 de julio, quince jóvenes diseñadores de cinco escuelas de Barcelona (BAU, ESDI, Idep Barcelona, IED Barcelona y LCI Barcelona) expusieron sus diseños finales en el Festival Cruïlla, gracias a una colaboración entre el certamen y la plataforma de moda 080 Barcelona Fashion.
El escenario Bonpreu del Parc del Fòrum, con privilegiadas vistas al mar, acogió la iniciativa 080 x Cruïlla: Projectant Talent, con el objetivo de acercar las pasarelas de moda al gran público y promover a nuevos creadores: “Es la primera vez que lo hacemos y estoy contenta. Nos interesa que la 080 sirva para proyectar el talento, pero también para ir introduciendo la cultura de la moda en la sociedad y en la ciudadanía en general”, apuntaba la directora de 080 Barcelona Fashion, Marta Coca.
Un universo narrativo sobre la pasarela
Durante más de sesenta minutos, curiosos, profesionales del sector, docentes y familiares observaron con atención la diversidad de propuestas de un desfile que, según Dani Cantó, tutor de proyecto final de LCI Barcelona, representaba el “lenguaje plural que existe en la ciudad”.
Entre los participantes, tres graduados de esta escuela superior de diseño —Pilar Grant, Cheng AI y Hugo Fernández— fueron seleccionados para presentar sus colecciones. Cada uno desplegó un universo creativo propio, que tomaba forma a través de los tejidos, los volúmenes, los colores y las texturas. Desde los cálidos looks en tonos crema de Pilar, inspirados en las estancias que marcaron su infancia, hasta la experiencia inmersiva de Cheng, pasando por las piezas de cuero desgastado de Hugo.
En una pasarela, los tejidos, las texturas, los volúmenes y los materiales que escoge cada diseñador no solo son una cuestión estética, sino que también comunican ideas, reflexiones o emociones: “Mi colección se basa en estéticas vinculadas a la decadencia, el brutalismo y la sensibilidad”, explicaba Hugo. “La decadencia y el brutalismo son el exterior de una persona, mientras que la sensibilidad —representada con la seda y la lana— hace referencia a su segunda capa”, añadía.
La intención no es que las personas se vistan con las piezas que desfilan, sino interpretar tendencias, proponer reflexiones o explorar nuevas formas de creación artística, como ocurre con una pintura o una escultura: “Hay diseños míos que quiero que se vean como una obra artística”, destacaba Pilar. Por su parte, Cheng AI explicaba que su intención era “representar una anatomía diferente, basada en seres fantásticos inspirados en la naturaleza”.
Un trampolín hacia el futuro
Para los tres estudiantes, la participación en el Cruïlla ha supuesto una oportunidad única que puede abrirles la puerta a nuevos retos profesionales. A Hugo le gustaría que esta experiencia fuera el inicio de una “nueva era” a partir de la cual lleguen más proyectos en los que pueda participar en el diseño de desfiles; mientras que para Cheng se trata de una plataforma para dar a conocer su colección e intercambiar perspectivas sobre sus creaciones.
Este proyecto final supone el cierre de cuatro años de dedicación a unos estudios que, como explica Estel Vilaseca, directora del Área de Moda de LCI Barcelona, ofrecen las herramientas y los contenidos necesarios para que “cada uno encuentre su voz creativa y construya una identidad propia, basada en aquello que más le gusta”.
En un sector cambiante, marcado por la irrupción de la inteligencia artificial y el fenómeno del fast fashion —moda rápida—, estas jóvenes promesas defienden que todavía existe mercado para la artesanía, los materiales de calidad y el producto de proximidad: “Mi lucha es cuidar los pequeños detalles, con buenos materiales y con estéticas que tengan durabilidad en el tiempo”, concluye Hugo Fernández.
En el tramo final del acto, mientras el sol caía sobre el Parc del Fòrum, los quince diseñadores se dieron a conocer sobre la pasarela, acompañados de uno de sus modelos y entre los aplausos entusiastas del público. Cerraron con nota su primera exposición professional, constatando el gran nivel de esta nueva generación de jóvenes creadores que se está graduando en las escuelas de moda de la ciudad.
