¿Cómo fue el viaje de Marco Polo a China?
Te explicamos cómo este comerciante veneciano recorrió la Ruta de la Seda hasta Asia y cómo sus relatos dieron a conocer en Europa este continente desconocido
¿Quién fue Marco Polo?
Marco Polo fue un comerciante y viajero que nació en la ciudad de Venecia, en Italia, en 1254. Es conocido por haber realizado uno de los viajes más famosos de la Edad Media hasta China y por describir cómo eran los territorios que visitó. Gracias a estos relatos que escribió, muchos europeos conocieron por primera vez cómo eran las ciudades, las costumbres y los avances que había en Asia, un continente del que apenas tenían información entonces.
¿Qué era la Ruta de la Seda?
La Ruta de la Seda era una extensa red de caminos comerciales que unía Europa y Asia. A través de ella se transportaban productos muy valiosos, como seda, especias, porcelana, piedras preciosas y otros artículos de lujo. Por ella no solo circulaban mercancías, sino que también viajaban comerciantes y exploradores que intercambiaban información.
¿Por qué viajó hasta China?
Cuando Marco Polo tenía 17 años, emprendió un viaje junto a su padre y su tío, que eran comerciantes venecianos. Su objetivo era recorrer la Ruta de la Seda para llegar hasta China y visitar la corte de Kublai Kan, el emperador del Imperio mongol, con quien querían establecer buenas relaciones comerciales y diplomáticas.
En aquella época, viajar hasta Asia era algo excepcional. El trayecto era muy largo, costoso y peligroso, pero también ofrecía la posibilidad de comerciar con algunos de los territorios más ricos del mundo.
¿Cómo fue el viaje?
El viaje comenzó en 1271 y duró tres años y medio. Durante el recorrido, Marco y su familia atravesaron el mar Mediterráneo, Oriente Próximo, Persia, las montañas de Asia Central y el desierto del Gobi. En 1275, los Polo finalmente llegaron a la corte del emperador, ubicada en Shangdu (también conocida como Xanadu).
¿Cómo era China entonces?
En la época de Marco Polo, China era uno de los territorios más ricos, poblados y avanzados del mundo. En sus escritos, el viajero describió algunas de las innovaciones que utilizaban allí que más le sorprendieron, como el “papel moneda” (Europa todavía utilizaba monedas metálicas, pero en China ya había billetes), el sistema de correo postal, o el gran canal (una red de vías fluviales que conectaba el norte y el sur de China para transportar mercancías).
¿Quién era Kublai Kan y qué relación tuvo con Marco Polo?
Kublai Kan era el gobernante del Imperio mongol y fundador de la dinastía Yuan, que gobernaba China cuando llegaron los Polo. Según contó el propio Marco Polo en sus escritos, el emperador quedó impresionado por sus conocimientos y decidió incorporarlo a su corte.
Durante varios años, el veneciano realizó misiones diplomáticas y administrativas por diferentes regiones del imperio bajo la orden de Kan, lo que le permitió conocer el país en profundidad. En estos viajes, Marco recopilaba información sobre las costumbres de estos lugares para luego compartirla con el emperador.
¿Cómo regresó a Europa?
Después de permanecer cerca de 17 años en Asia, Marco Polo y su familia obtuvieron permiso para regresar a Venecia. El viaje de vuelta fue por mar: navegaron por el océano Índico, rodearon parte del continente asiático y regresaron al Mediterráneo. En total, la expedición duró cerca de 24 años entre la ida, la estancia en China y el regreso.
¿Por qué fue tan importante su viaje?
A su regreso, Marco Polo fue encarcelado durante una guerra entre Venecia y Génova. Mientras estaba en prisión, decidió contar sus aventuras en Asia al escritor Rustichello de Pisa, que las recogió en un libro conocido como Los viajes de Marco Polo (o El libro de las maravillas del mundo).
La obra despertó una enorme curiosidad en Europa porque describía lugares, ciudades y costumbres que la mayoría de las personas de este continente desconocían. Sin embargo, algunos historiadores también han dudado de la veracidad de aquellos relatos. En ellos, Marco Polo no mencionó elementos muy conocidos en la China de la época, como el té, la Gran Muralla, la escritura china o el uso de palillos.
