20 agosto 2022
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La guerra sigue en Ucrania

El enfrentamiento entre las tropas rusas y ucranianas se centra ahora en la región del Donbass, al este del país 

La información sobre los combates en Ucrania ocupa cada vez menos espacio en las noticias, pero lo cierto es que la guerra continúa casi cinco meses después de que Rusia iniciara la invasión de este país al este de Europa. 

Ahora, los combates se centran en la región ucrania del Donbass, en la frontera entre Ucrania y Rusia. Allí, una parte importante de la población es de origen ruso o bien tiene vínculos familiares con Rusia, argumento que el presidente ruso, Vladímir Putin, utilizó para justificar la ofensiva contra el gobierno ucraniano.

El ministro de Defensa ruso, Sergei Shoigu, afirmó hace unos días que el ejército ruso controlaba todo el territorio de Lugansk, una de las ciudades más importantes del Donbass. Sin embargo, poco después, el ministerio de Defensa ucraniano desmintió esa información.

En los últimos meses, los combates se han desplazado al este y el sur de Ucrania, territorios que tienen un valor estratégico muy importante para Rusia. Además de anexionar la región del Donbass, tomar el control de las ciudades del sur de Ucrania, como Odessa o Mariúpol, permitiría al gobierno ruso dominar el mar de Azov.

No obstante, el gobierno de Ucrania sigue denunciando ataques rusos en el interior del país, incluso en zonas sin ningún interés militar. Es el caso del ataque con misiles a un centro comercial en Kremenchuk, en el centro de Ucrania, que provocó la muerte de 13 personas y más de 50 heridos el 27 de junio.

De acuerdo con las cifras de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), más de 8 millones de ucranianos han cruzado la frontera desde que empezó la guerra, el 24 de febrero. Algunos han vuelto a sus hogares, pero más de 4 millones de personas se han instalado en otros países de toda Europa.

Gran parte de la comunidad internacional ofrece su apoyo a Ucrania, como se mostró en la última Cumbre de la OTAN en Madrid. El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, ha recibido en las últimas semanas a numerosos líderes internacionales e incluso a celebridades como el famoso actor de Hollywood Ben Stiller, que le describió como “un héroe”.

Ucrania recupera la Isla de las Serpientes

La isla de las Serpientes es un pequeño islote rocoso en el noroeste del Mar Negro, frente a la costa de Ucrania y Rumanía. Mide poco más de 600 metros en su lado más extenso y allí se encontraba el histórico Santuario de Aquiles, donde supuestamente fue enterrado el héroe de la mitología griega. 

Desde el primer día de la invasión, las tropas rusas tenían como objetivo ocupar esta pequeña isla. ¿Por qué? El islote en sí no tiene un gran interés, debido a su pequeño tamaño y a la falta de recursos naturales; sin embargo, juega un papel clave en el transporte y navegación por el Mar Negro.

Rusia tiene una gran potencia naval: dispone de una gran flota con barcos destructores y varias naves, muy superior a la de Ucrania. Aun así, el ejército ucraniano consiguió hundir el Moskva, el principal buque de guerra ruso, desde sus bases en tierra.

Por ese motivo, Rusia quería ocupar la isla de las Serpientes: desde allí podría establecer escudos antiaéreos para proteger su flota de los ataques ucranianos y, al mismo tiempo, estaría más cerca de la costa de Ucrania para lanzar sus propios ataques.

Después de semanas de ataques y bombardeos, las tropas rusas se han retirado de esta isla. Para Ucrania, controlar la isla de las Serpientes también es importante para proteger el comercio de grano y cereales a través del mar Negro. Las exportaciones de cereales son una de las fuentes de ingresos más importantes para el país, todavía más en medio de una guerra.

¿Dónde está el cereal de Ucrania?

Ucrania es uno de los principales países productores de grano y cereales a nivel mundial: desde este país se envían millones de toneladas de grano a otros países de Europa, Asia y África. Rusia también es uno de los mayores productores, pero su negocio se ha visto afectado por las sanciones económicas.

En la actualidad, hay más de 20 millones de toneladas de grano almacenadas en silos que no pueden transportarse por culpa de la guerra y el bloqueo de Rusia en el Mar Negro. Existe el peligro de que este grano acabe estropeándose si sigue almacenado, pero también de que no haya suficientes instalaciones para guardar la nueva cosecha, que empieza en julio.

Una parte de esta producción ya se distribuye por carretera a través de Europa, aunque este transporte es más lento y permite distribuir menos cantidad que el transporte marítimo. Por otro lado, Turquía ha interceptado un buque ruso que transportaba grano robado desde el puerto de Berdiansk, una ciudad del sur de Ucrania ocupada por tropas rusas.

Las Naciones Unidas ya han alertado de que bloquear el grano de Ucrania puede tener consecuencias nefastas sobre la seguridad alimentaria, sobre todo en países en crisis que dependen de la ayuda humanitaria, como Yemen o Sudán.

Por ese motivo, muchos países africanos se han mantenido neutrales ante el conflicto en Ucrania. Por un lado, porque necesitan el grano de Rusia para alimentar a su población, pero también por la diferencia en el trato recibido por parte de Europa: los países europeos se han movilizado como nunca para ayudar a Ucrania, pero no han mostrado la misma solidaridad en las crisis africanas.

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